Cómo jugar al FreeCell
Las 52 cartas se reparten boca arriba en ocho columnas. Arriba tienes cuatro celdas libres (para guardar una carta cada una) y cuatro fundaciones. El objetivo, como en el solitario clásico, es subir los cuatro palos a las fundaciones, ordenados del as al rey.
- En las columnas, coloca las cartas en orden descendente y alternando colores (un 7 rojo sobre un 8 negro).
- Cada celda libre guarda una sola carta: son tu espacio de maniobra para desatascar el juego.
- Las fundaciones se llenan por palo, del as al rey.
- Puedes mover varias cartas juntas si forman una escalera válida y tienes suficientes celdas/columnas vacías para ello (el juego lo calcula por ti).
- Doble clic envía una carta a su fundación o a una celda libre; las cartas seguras suben solas.
Tips y estrategia
- Cuida tus celdas libres como oro. Cada carta que metes en una celda reduce cuántas puedes mover a la vez. Vacíalas en cuanto puedas.
- Saca los ases y doses temprano. Nunca estorban en la fundación y liberan cartas atrapadas.
- Planea antes de mover. A diferencia del Klondike, aquí ves todo desde el inicio: dedica unos segundos a trazar la ruta antes de tocar una carta.
- Vaciar una columna vale doble. Una columna vacía multiplica cuántas cartas puedes trasladar de golpe — es la llave para destrabar partidas difíciles.
- No subas todo a la fundación a lo loco. A veces conviene dejar una carta baja en la mesa para acomodar otra encima.
Un poco de historia
El FreeCell fue diseñado por Paul Alfille en 1978 para el sistema educativo PLATO, pero se volvió mundialmente famoso cuando Microsoft lo incluyó en Windows a partir de 1995. Trae una peculiaridad legendaria: de sus 32.000 partidas numeradas originales, solo una (la #11982) es imposible de resolver. Por eso tiene fama de ser el solitario "del cerebro": casi siempre se puede ganar, así que perder depende de ti, no de la suerte.
Preguntas frecuentes
¿Todas las partidas de FreeCell se pueden ganar?
Casi todas. A diferencia de otros solitarios, en FreeCell ves las 52 cartas desde el inicio y no hay azar oculto, por lo que la enorme mayoría de las combinaciones tienen solución. Si pierdes, casi siempre hay un camino que no viste — por eso está el botón de deshacer.
¿Para qué sirven las celdas libres?
Son cuatro espacios donde puedes guardar temporalmente una carta cada uno. Te dan margen para reorganizar las columnas, pero úsalas con cuidado: cuantas más celdas ocupadas, menos cartas puedes mover juntas.
¿Cuántas cartas puedo mover a la vez?
Depende de tus recursos: (celdas libres + 1), multiplicado por dos por cada columna vacía. Con las cuatro celdas libres puedes mover cinco cartas; si además tienes una columna vacía, diez. El juego calcula el máximo automáticamente.
¿En qué se diferencia del solitario normal?
En el FreeCell todas las cartas están boca arriba desde el principio y cuentas con cuatro celdas de apoyo, así que es un juego de pura estrategia sin azar. El solitario Klondike, en cambio, esconde cartas y depende más de la suerte del reparto.